Auténtica fortaleza natural, es una plataforma de menos de 3 hectáreas elevada 156 metros sobre el nivel del mar y 100 sobre la ciudad que la rodea (Plaka = llano) En esta pequeña superficie se encuentra el mayor conjunto de monumentos que la antigua civilización griega produjo: Partenón, Erecteion, Propileos, templo de Atenea Nike y otros monumentos de culto. Lo que de ellos quedó en cuanto a escultura, así como los hallazgos de excavaciones hechas en el mismo lugar se guardan en el Museo, a los pies de la colina.

Está prohibido el acceso al interior de los templos debido a un severo programa de lucha contra la polución y a la restauración de estos monumentos, que ha llenado de andamios algunas de sus fachadas. Consolémonos pensando que también con andamios vieron los contemporáneos del Partenón la edificación del mismo.

Acrópolis (reconstrucción) Según G.P.Stevens

1. Torre del templo de Atenea Níke, 2. Templo de Atenea Níke, 3. Pedestal del monumento de Agripa,
4.
Rampa de acceso a los Propíleos, 5. Propíleos, 6. Propíleos (ala norte), 7. Propíleos (ala sur),
8. Témenos de Artemia Brauronia, 9. Témenos de Atenea Ergané, 10. Calcoteca (museo de bronces),
11. Atenea Prómajos, 12. Partenón, 13. Templo de Roma y Augusto, 14. Heróon de Pandión),
15. Lugar para los carros, 16. Altar de Zeus, 17. Altar de Atenea, 18. Erecteion, 19. Cecrópion,
20. Pandrósion, 21. Antiguo templo de Atenea, 22. Casa de las Arréforas, 23. Jardín del juego de pelota,
24. Escalera micénica, 25. Perípatos, 26. Alojamientos, locales administrativos
Vocabulario: La diosa Atenea tenía diversas invocaciones; así, se le llamaba “prómajos” como diosa guerrera, que iba delante en la batalla (pro-majé), “Nike” por ser la diosa de la victoria, “políada” como diosa ciudadana (pólis “ciudad”), “ergané” por ser industriosa (érgon “trabajo”). Un “témenos” es un lugar dedicado, en principio, a los jefes, que, luego, se consagra a alguna divinidad. Un “heróon” es una construcción dedicada a algún héroe. Las “Arréforas” eran niñas, entre siete y once años, pertenecientes a familias nobles atenienses, que eran elegidas por el arconte rey para transportar procesionalmente las vestiduras y objetos sagrados de Atenea Políada. “Brauronia” es un epíteto de la diosa Ártemis, bajo el cual se rendía culto a esta divinidad, muy venerada en el Quersoneso Taúrico (hoy Crimea). La “calcoteca” era un almacén en el que se guardaban los objetos de bronce (de jalkós y zéke). “Propileo” quiere decir lo que está antes de una puerta monumental (pro-pýle). Un “perípatos” es, simplemente, un lugar para pasear. Agripa, cuyo nombre completo fue Marco Vipsanio Agripa, era un prestigioso general de Augusto, en cuyo yerno se convirtió; se le dedicó una estatua ante la Acrópolis, de la que sólo queda el alto pedestal; por cierto, que el hábil juego creado por el arquitecto Mnesicles al equilibrar, adelantando el templo de Atenea Níke, las dos masas irregulares que dan acceso a la Acrópolis, resultó destrozado por este pegote romano.
Los Propíleos: Son la entrada monumental en el único paso a la Acrópolis ya que el resto está fortificado. El nombre de “propileo” era el que daban los griegos al vestíbulo que había delante de un santuario, palacio o plaza, y, en plural, a las entradas monumentales. Construidos en mármol pentélico por Mnesicles en el año 437 a. C., ya acabado el Partenón, los trabajos duraron 5 años y fueron interrumpidos por la guerra del Peloponeso, sin que llegaran a terminarse nunca. Las dificultades técnicas con las que hubo de enfrentarse su arquitecto fueron las diferencias de nivel en su parte central y la desigualdad de tamaño en los costados, ya que el del Sur es mucho más pequeño que el del Norte.
Tras diversas vicisitudes fueron palacio episcopal del S .XII al XIV de nuestra Era. Más tarde, en el S .XIV fueron el palacio del florentino Nerio Acciaioli. Los turcos los convirtieron en polvorín y en 1656 se produjo una explosión que arruinó los edificios, restaurados a partir de 1909.
La parte central de los Propíleos es un gran rectángulo flanqueado por un pórtico dórico y dividido por un muro transversal que tiene 5 puertas -la del centro era el paso desde la Vía Sagrada, por donde se hacían las procesiones de las Panateneas. El ala Norte, la mejor conservada, que queda a la izquierda, contenía la Pinacoteca, el ala Sur, a la izquierda, es simplemente un bastión que contiene el templo de Atenea Níke.
El templo de Atenea Níke: Existía como santuario desde época muy antigua, y en él se adoraba a una diosa guerrera que luego se fusionó con Atenea. En el s. VI a.C. hubo en ese lugar un edificio muy pequeño con un altar, que fue destruido por la invasión persa el año 480. Poco después de la mitad del s. V a.C. se comenzó su restauración, que fue interrumpida por la política de construcciones de Pericles y más tarde por la guerra del Peloponeso.

Durante la tregua de esa guerra conocida como paz de Nicias (421~415) el arquitecto Calícrates (uno de los constructores del Partenón) levantó un pequeño y elegante templo y una balaustrada de mármol alrededor del bastión con relieves que representaban a Atenea y a la Victoria (Níke). El templo es de orden jónico con 4 columnas en su lado frontal y otras 4 en el posterior, que es ciego. Hay un friso corrido (sólo una pequeña parte del lado Norte es original, el resto son copias de los originales que están ¡cómo no! en el Museo Británico) del que sólo el lado Este es original y representa una asamblea de dioses.
Demolido pieza a pieza por los turcos en 1687 para emplearlo como material de relleno para reforzar el baluarte, fue reconstruido entre los años 1834-1838, y de nuevo entre 1935-1940.

El Partenón: La joya principal de la Acrópolis es el Partenón, construido entre los años 447-432. Hoy lo vemos con más perspectiva de lo que lo hicieron los antiguos, pues se ha destruido la gran cantidad de edificios que entonces lo rodeaban. Está en discusión el origen de su nombre: la palabra griega “parzénos”= virgen puede referirse o a una parte del templo (habitación de las vírgenes) o al epíteto de Atenea Parzénos (Atenea la Virgen) que utiliza por vez primera Demóstenes en un discurso del año 355. Los antiguos lo llamaban el gran templo o el templo. Ocupa el antiguo emplazamiento del llamado Hecatómpedon (templo de 100 pies de largo) que se construyó entre 570-566 y se derribó en el 488 para comenzar el llamado “viejo Partenón” cuyas obras fueron destruidas por los persas el año 480.

Tras su llegada al poder, Pericles propuso la edificación de un templo en mármol del Pentélico. Los trabajos comenzaron el año 447 y se terminaron en el 432. Durante las Grandes Panateneas del año 438 se consagró la estatua colosal de Fidias, la Atenea Parzénos, hecha de oro y marfil (crisoelefantina). El templo permaneció intacto durante siglos: Alejandro Magno le consagró los escudos de bronce dorado que tomó a los persas tras la batalla de Gránico (año 334). Al sitiar a Atenas Demetrio Poliorcétes durante el año 298, su defensor, Lacares, huyó llevándose los adornos de oro del templo y las joyas de la diosa.

Teodosio II se llevó a Constantinopla la estatua de Atenea, y en el s. VI el Partenón fue convertido en iglesia. En 1208 los cruzados la convirtieron al culto católico romano y en 1460 los turcos en mezquita. En 1687 durante el asedio de Atenas por el ejército veneciano, a las órdenes del general Morosini, un proyectil cayó sobre el templo, empleado en ese momento por los turcos como polvorín; el resultado fue la ruina casi completa del monumento. Morosini ya se llevó esculturas y relieves, pero el saqueo sistemático fue realizado por Thomas Bruce, Lord Elgin, embajador británico en Turquía entre los años 1799~1802: 12 estatuas, 56 piedras del friso y 15 metopas. Parte del friso interior es aún visible en su lugar de origen; otras piezas se encuentran en el Museo de la Acrópolis.

El Partenón, todo él construido en mármol pentélico, es un templo dórico períptero, con ocho columnas en las fachadas y 17 en los laterales. Sus dimensiones son de 69’51 m. de largo por 30186 m. de ancho. Por dentro es muy simple dos habitaciones, Naos y cella y el Partenón propiamente dicho (habitación de las vírgenes). El Naos era el santuario de la diosa mientras que en el Partenón se guardaba el tesoro de Atenea. La hilera de piedras marmóreas por encima de la última hilera de los cimientos calizos no es totalmente horizontal sino ligeramente parabólica. Esta curvatura es un refinamiento de la construcción que evita la frialdad de las formas geométricas perfectas. Hay más: las columnas presentan un estrechamiento hacia arriba (meiosis) y un ensanchamiento en sentido contrario (éntasis) en la tercera parte de su altura; además todas las columnas se inclinan hacia dentro, las de las esquinas en doble movimiento hacia el frente y hacia el lateral. Todo fue estudiado minuciosamente, pues si las columnas fueran absolutamente verticales, harían creer que las secciones altas del templo se abren hacia fuera, como ocurre en muchos monumentos modernos.

En cuanto a la decoración escultórica, poco es lo que queda en su lugar. Los dos frisos, el exterior dórico y el interior jónico representaban lo siguiente: el dórico en la fachada Oeste, la que se ve según se entra, una Amazonomaquia o combate entre griegos y amazonas, la Este el combate entre dioses y gigantes, la Sur las luchas entre lapitas y centauros y la Norte, por último, escenas de la guerra de Troya.

En cuanto al friso interior, partido entre el Museo Británico y el de la Acrópolis, conserva en su sitio, sin embargo, la decoración de la fachada Suroeste; todo él representa la procesión de las Panateneas en la que la ciudad entera acudía al templo de la diosa a depositar allí, entre otras ofrendas el vestido o peplo tejido durante ese año por vírgenes atenienses: caballeros, carros, jóvenes y viejos, magistrados, músicos, esclavos que conducen animales para el sacrificio, toda Atenas, en suma, moviéndose con elegancia, ha quedado magistralmente registrada en el mármol. Es, sin duda, una de las obras más célebres del arte universal.

Si mala es la conservación de los frisos, casi inexistente lo es la de los frontones. El del lado oeste que encontramos de frente representaba la disputa entre Atenea y Poseidón por la posesión del Ática: sólo quedan a la izquierda dos figuras, que pueden ser Cécrope y su hija Aglauro, y a la derecha una figura femenina (¿la fuente Calrroe?).

El frontón este, frente al Museo, representaba el nacimiento de Atenea de la cabeza de su padre Zeus; por cierto que en el Museo Arqueológico de Madrid se encuentra un brocal de pozo, regalado por la reina Cristina de Suecia, conocido por “puteal de la Moncloa”, cuya decoración en banda parece reproducir esta escena del Partenón. Viendo el frontón, sólo quedan algunas cabezas en los extremos: dos de las cuatro cabezas de caballo del carro de Helios a la izquierda (nacimiento del día) y una de Selene en el extremo opuesto. Las otras figuras que quedan son copias de los originales en el Museo Británico.

El Erecteión: Durante el año 420 a.C. empezó la construcción de este templo, de forma muy complicada y original; está construido en dos niveles y tiene dos “próstesis” o pórticos .La parte oriental estaba dedicada a Atenea Poliás y la occidental a Poseidón Erectéo.

Si nos fijamos en el lado oriental nos encontramos con 6 bellas columnas jónicas (falta la última de la derecha, en el Museo Británico como es de rigor) dan paso a un vestíbulo así como a una puerta decorada con una rica ornamentación. En el lado occidental está el pórtico de las Cariátides, 6 estatuas de esbeltas doncellas que sostienen la cornisa mediante un cesto que llevan en la cabeza. Son obra de un discípulo de Fidias, seguramente Alcámenes. La segunda desde la izquierda es copia del original y la última de la derecha es una imitación libre de un escultor italiano del siglo pasado, ya que el original se perdió. En todo caso las 4 Cariátides que sobrevivieron están en el Museo de la Acrópolis y las que vemos son copias. Faltan sus brazos que, seguramente, sostenían, el izquierdo el vestido y el derecho un objeto de culto.

Unas palabras sobre Erectéo que da nombre al templo. Era un mítico rey de Atenas: Durante una guerra entre los atenienses y los habitantes de Eleusis, Erectéo preguntó en Delfos cómo obtendría la victoria, y el oráculo le respondió que debía sacrificar a una de sus hijas. Así lo hizo al regresar a Atenas y los atenienses salieron vencedores y murió Eumolpo, hijo de Poseidón que acaudillaba a los de, Eleusis. Poseidón, irritado por la muerte de su hijo logró que Zeus fulminase a Erectéo.

Dentro del Erecteión se conservaba el lugar donde Poseidón clavó su tridente durante su disputa con Atenea antes comentada, y del lugar donde lo clavó brotaba agua salada.

Como ya se ha dicho de los demás templos, el Erecteión también sufrió sus vicisitudes. Fue iglesia desde el s. VII, Comandancia militar durante el gobierno de los francos y más tarde, bajo dominio turco, harem del gobernador. En el lado Noroeste del templo existe una fosa abierta; allí se encontraron en 1886 la mayor parte de las estatuas femeninas arcaicas (córes) que se pueden ver en el Museo de la Acrópolis.

Museo de la Acrópolis: Es uno de los museos más importantes del mundo. Es la residencia oficial de las obras maestras de la antigua civilización griega, dedicado al más notable de los santuarios atenienses, el “témenos” de Atenea Parzénos. Solamente quedan algunas de las obras que adornaron la Acrópolis, ya que las piezas más importantes están en el Museo Británico, donde se exhiben, fruto de la rapiña de Lord Elgin.

Hay que señalar que la espléndida colección de “córes” (muchachas) fue encontrada en las excavaciones que se hicieron a finales del siglo XIX, dentro de una fosa donde las habían colocado los atenienses cuando regresaron a la ciudad tras la huida de los persas en el 480 a.C. por eso se las conoce como “el legado persa”. Se ignora a quiénes representaban y cuál era su función dentro de la Acrópolis.

Las colecciones del museo incluyen:

-Esculturas del periodo arcaico
-Restos de templos de la época arcaica
-Esculturas del estilo “severo”
-Esculturas y metopas del Partenón
-Parte del friso del Partenón
-Parte del friso del Erecteión
-Parapetos del templo de Atenea Níke
-Friso del templo de Atenea Níke
-Las Cariátides
-Figuras de cerámica y vasos del santuario de las Ninfas

Córe del peplo: Estatua de una muchacha, vestida con el jitón y el peplo, que estaba originalmente decorado con pintura; quedan restos de pintura también en los ojos, labios y en el cuidado cabello, que estuvo adornado por una diadema de metal. Fechada en el año 530 a.C.

Córe de los ojos almendrados: Una auténtica belleza; vestida con jitón y un himation corto en el que se aprecia aún la decoración de una greca (meandro) pintada; el vestido ha sido tratado con detalle y se pueden ver los dibujos del bordado y los botones que cerraban las mangas del vestido.

Frontón del Partenón antiguo: Parte del frontón este del Antiguo Templo, que representa una Gigantomaquia: vemos a Atenea matando a uno de los Gigantes; se aprecia bien la “égida”, la capa de piel de cabra con serpientes, que Atenea muestra desplegada. Se fecha hacia el año 520 a.C., cuando los hijos de Pisístrato embellecieron el antiguo templo de la diosa, más tarde quemado por los persas.

Moscóforo: El moscóforo (“portador de un ternero”), representa a un tal Rombo, noble terrateniente que ofrece un ternero recién nacido a la diosa Atenea. Es del año 570 a.C. y todos los rasgos de la escultura arcaica están presentes en él: ojos abultados (que debieron estar decorados con alguna piedra oscura perdida), sonrisa arcaica, cabello muy trabajado, barba sin bigote, aunque la anatomía está bien estudiada, así como la fina túnica con la que se cubre. Es el modelo, posteriormente usado en la iconografía cristiana, del “buen pastor”.

Efebo rubio: Llamado así porque aún conserva restos de este color en su pelo; es una obra del año 480 a.C., atribuida al escultor maestro de Fidias. Se enmarca dentro del primer clasicismo, con un complicado peinado, muy parecido al del Poseidón del Museo Nacional, y una expresión melancólica, acentuada por la inclinación de su cabeza. Como curiosidad, esta cabeza fue utilizada como logotipo por las publicaciones de la Residencia de Estudiantes de Madrid

Atenea pensativa: Famosísimo relieve, un exvoto del año 460 a.C., que muestra a la diosa patrona de Atenas apoyada sobre su lanza, cuyo pie apoya en una columna, en actitud reflexiva. Es un relieve muy fino, que nos transmite sensibilidad y belleza; a pesar del casco y de la lanza, Atenea se nos muestra en su calidad de diosa protectora de la sabiduría.

Nike desatando su sandalia: Es una de las placas de mármol que decoraba el parapeto del templo de Atenea Níke, también conocido como de Níke Áptera (Victoria sin alas, para que nunca abandone a la ciudad de Atenas); una victoria (con alas), en un gesto lleno de gracia y elegancia desata su sandalia. Su cuerpo es bien visible gracias a la técnica de los “paños mojados” que se atribuye a Fidias. Es otra obra maestra de un escultor desconocido.

Las Cariátides: En la última sala del museo de la Acrópolis, tras un cristal, pueden verse las estatuas originales que decoraban el porche occidental del Erecteión; sus cabezas no sostienen directamente la cornisa, sino a través de un cesto esculpido. Miran hacia el Partenón y hacia la Vía Sagrada por la que discurría la procesión de las Panateneas. Son figuras femeninas majestuosas, a las que, por su nombre, se las relaciona con las mujeres de cierto pueblo del Ática, famosas por su belleza.

Capital de GRECIA, está situada al sur de la península del Ática. Su población actual, junto con su puerto, el Pireo, supera los cuatro millones de habitantes.

En la Antigüedad era mucho más pequeña, limitándose, en un principio, a la roca de la Acrópolis, desde donde se extendió hacia la llanura (Plaka). Como ciudad de la antigua democracia necesitó de un lugar público para instalar las instituciones, el Ágora, también al pie de la Acrópolis.
En la época clásica, en el período de mayor esplendor sólo la arquitectura religiosa y pública era monumental. Quien, definitivamente dio a Atenas un aspecto en relación con el gran poder que alcanzó fue Pericles. Durante el siglo IV a.C., a pesar de haber sido vencida por Esparta en la guerra del Peloponeso, tiene un momento de bienestar material, que se manifiesta en la mejora de la arquitectura.
La hegemonía macedónica y las conquistas de Alejandro, que trasladan el centro político a Oriente reducen su importancia, pero no dejan de construirse obras públicas a veces por cuenta de reyes extranjeros (antiguos estudiantes en Atenas, que agradecen de esta manera la formación que recibieron, llamados por ello evergetes “benefactores”).
En los años 87 86 a.C. el cónsul romano Sila saqueó la ciudad por haberse opuesto a su conquista. Durante la dominación romana se convirtió en una ciudad a la que acudían hijos de romanos a estudiar (allí estuvieron, por ejemplo, Cicerón y César, que dominaban el griego como lengua propia), pero no tuvo ninguna autonomía. En el aho 529 d.C. el emperador Justiniano cerró las escuelas de filosofía.
En época bizantina se convirtió en una aldea con edificios antiguos, cuyos templos fueron transformados en iglesias cristianas. En el siglo XII volvió a ser saqueada, ahora por los musulmanes. Después de la toma de Constantinopla por los cruzados (IV Cruzada), Atenas es gobernada por Otón de la Roche, cambiando en varias ocasiones de dueño: catalanes, florentinos, venecianos.

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En 1456, los turcos, invitados por el último duque de Accajioli se instalaron en ella y ocuparon la Acrópolis. Los templos antiguos fueron de nuevo profanados, pasando ahora a ser mezquitas.
En 1687, durante la guerra entre turcos y venecianos fue bombardeada por el conde veneciano Morosini, lo que provocó la explosión que destruyó el Partenón, al que los turcos, en una muestra más de talento y sensibilidad, habían transformado en polvorín.

Durante la guerra de la independencia (1821 1829), sobre todo la Acrópolis, fue escenario de los combates entre griegos y turcos:

  • El 10 de junio de 1821 los atenienses tomaron la Acrópolis.
  • En junio de 1826 fue sitiada nuevamente por los turcos.
  • En mayo de 1827 fue tomada por los turcos

Hasta 1833 no fue devuelta al nuevo estado griego, que se planteó qué ciudad sería la acropolis1capital y fue el nuevo rey,Otón I,
(príncipe bávaro, de la corte de Munich, a la que muchos griegos acudían a estudiar, especialmente Bellas Artes) el que impuso a Atenas como capital. Antes de esta regia decisión, la capital había estado en Nauplion.
A partir de ese momento se comenzaron a elaborar planes de urbanismo que incluyeron el trazado de arterias, plazas y la construcción de edificios públicos. palacio del rey (actual Parlamento), Universidad, etc., en estilo neoclásico, entonces de moda en Europa, que tenía los modelos en la propia ciudad, por lo que, y esto es curioso, en un movimiento de reflujo, volverían a Atenas los modelos artísticos que allí se habían inventado
Durante el siglo XX se construyeron estaciones de ferrocarril, y más edificios públicos Biblioteca Nacional,Escuela Politécnica, Palacios de Exposiciones (Zápion).
En el año 1922 el rey Constantino I decidió dirigir su ejército contra los turcos, pero el ejército griego fue derrotado y un millón de griegos tuvieron que abandonar Asia Menor, lo que provocó un rapidísimo crecimiento de la ciudad, que ha continuado después con la inmigración de la población agrícola. La llegada a Atenas de los griegos que vivían desde hacía miles de años en Asia Menor hizo que muchos de los nuevos barrios conserven aún la añoranza de estas gentes en sus nombres: “Nueva Jonia”, “Nueva Esmirna”, etc. Además, esta melancolía se ha reflejado también en la música popular conocida como “rembética”, en la que predomina el lirismo y la tristeza.